Año 1936 - (Fuente: Fundación "Sancho el Sabio")
Grupo de alumnos asistentes al comedor del Colegio Samaniego
«El Ayuntamiento también quiso colaborar y, tras debatir el proyecto, consignó un presupuesto de 1.000 pesetas para las cantinas. La elección de ciertas escuelas para emplazar las cantinas también fue cuestionada. Algunos defendían su instalación en las escuelas ubicadas en la parte vieja, ya que a ellas concurrían los niños de las clases proletarias y así los más pobres son los que disfrutarían de las cantinas. En noviembre de 1916 un total de 105 niños entre los 3 y los 6 años recibían la comida y la merienda a diario en la escuela graduada de Ali, en la escuela de niñas del Campillo y en la escuela graduada de La Florida. Unos años después, en 1920, las Juntas de Damas que administran las cantinas escolares plantean su proyecto de ampliar este servicio a dos escuelas más: al grupo escolar de Urbina y a las escuelas municipales de Cercas Bajas. Era preciso adecuar locales para instalar el comedor, la cocina y la despensa». (Fuente: Beatriz Garai)







