jueves, 6 de octubre de 2016

El patio de "las aliadas"

El primer campo de baloncesto en Vitoria
"Corría el año 1939. El recinto deportivo se incrustaba entre los números 71 y 73 de la calle Zapatería. Le faltaban otros 10 metros de largo y otros 5 de ancho para ser reglamentario. Además de las dificultades que suponía el gallinero, adosado al muro de una de las bandas laterales. El patio pertenecía al edificio de las Aliadas, así se conocía al Instituto Secular de Alianza en Jesús por María. Desde el año 1937 era propiedad de las Organizaciones Juveniles."
¿Cuál fue el primer campo de baloncesto de Álava?
Si te lo preguntas ahora, no podrás verlo. Por desgracia ya no existe. Tampoco es que en su época durase demasiado en pie, dado que apenas se utilizó poco más de un año. Hablamos del que documentalmente es el primer campo de baloncesto de Vitoria. 
Septiembre de 1939. En un patio de unos 16 x 10 metros a modo de claustro rodeado de cuatro paredes de hormigón y con un gallinero en la banda. Sí, es la prehistoria del baloncesto alavés que pintaba aún líneas rupestres sobre la tierra de la calle Zapatería.

Cuando terminó la Guerra Civil, el patio dedicó muchas horas a los preceptivos y obligatorios ejercicios de Educación Física para los afiliados al Frente de Juventudes y a la Sección Femenina. Eso en cuanto al mantenimiento del tono físico. Para la competición, Álava, se decantó por dos disciplinas. Tirso Aísa, delegado de deportes, eligió el atletismo como deporte masculino y el baloncesto como gran ejercicio femenino. Así que, una única canasta adornó aquel patio en cuanto se recibió el reglamento en marzo de 1940.

Corrían tiempos de exhibiciones, demostraciones y desfiles de todas las provincias ante Franco. A la primera, en 1938, Aísa envió a Sevilla a los chicos del Frente de Juventudes. Evidentemente compitieron en atletismo. A la segunda, que se celebró en Madrid, el turno era de la Sección Femenina y de su baloncesto. Pero aquel deporte era tan incipiente que a pesar de la canastas y de la insistencia para su práctica entre las afiliadas no se logró completar siquiera un quinteto. En realidad es que nadie en Vitoria sabía muy bien cómo jugar. De hecho, la regiduría no pudo presentarse a ninguno los dos primeros campeonatos de España celebrados en 1939 y 1940.

Los dirigentes, demasiado comprometidos públicamente, porfiaron en el baloncesto. Cecilio Fdz. de Retana, delegado local de las O.J., encargó a Urbano Nájera la definitiva tarea de reclutar y formar los equipos de baloncesto. Nájera, con nociones elementales de baloncesto, completó tres equipos en marzo de 1940. Dos eran femeninos y el otro masculino. En concreto, el 12 de Marzo podemos leer en el Diario Norte cómo se organizaban los entrenamientos de los equipos.
Los Cadetes (chicos de catorce a dieciséis años) entrenaban dos veces por semana, los miércoles de 8.00 a 9.00 y los domingos de 12.00 a 13.00. Las Flechas (chicas de once a trece años) practicaban los domingos de 10.30 a 11.30. Y la Sección Femenina (de diecisiete a veintiún años) disponían del campo los jueves y domingos de 8.00 a 9.00 de la mañana.

Por ello el 2 de julio de 1940, ya con dos canastas más bajas de lo estipulado y con motivo de la celebración San Fernando, patrón de las organizaciones juveniles, se celebró el  primer partido de Vitoria entre jóvenes de 12 años. Un acto íntimo del que no se conoce resultado ni participación. El empujón, no obstante, necesario para que  las mayores se inscribieran en los campeonatos nacionales de 1941.

El servicio militar acabó por formar aquel primer equipo. Desde agosto de 1940 ya no había manera de escapar a los deberes militares ni al destino del sorteo. A Juan Soler le tocó en suerte Vitoria. Llegaba desde Cataluña donde se jugaba al baloncesto desde hacía tiempo. Soler confirió al baloncesto de la Sección Femenina orden y técnica para completar una temporada perfecta en la competición nacional. Aquel patio de la Zapatería resultaba insuficiente. En el primer trimestre de 1941 el campo de baloncesto se trasladó a la calle Castilla 17, cuyo terreno sí era reglamentario.

Es la historia de un patio que conoció por primera vez el baloncesto. Antes, fue parte de la Escuela de Dibujo, de la Universidad de Oñate, del Ateneo o de las Escuelas Dominicales de Vitoria. Como curiosidad albergó el primer nacimiento viviente de la ciudad y también fue el “Gastetxu” del PNV. Después se reinstaló el Instituto Secular “Alianza de Jesús por María” para dar paso a la Escuela Municipal de Música Luís Arámburu desde el 1996 hasta el 2004. En 2005 se aprobó la demolición para la construcción de viviendas de protección oficial.
(Fuente: www.proyecto75ers.wordpress.com)

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